sábado, 30 de abril de 2011

EL BAUTISMO QUE ENSEÑA LA BIBLIA. Segunda parte

PRPOSITOS FUNDAMENTALES DEL BAUTISMO

Quiero invitarles a que abran sus biblias en Hechos 2:38 el cual dice: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. En este versículo el apóstol Pedro nos enseña dos propósitos que ocurren al momento del bautismo; primero: Cuando alguien se arrepiente y se bautiza sus PECADOS SON PERDONADOS, no hay perdón de pecados solamente con el arrepentimiento, es sumamente necesario el bautismo para que la obra purificadora de la sangre de Cristo obre en la vida del pecador penitente.

Veamos otro texto bíblico para aclarar mejor el asunto. Hechos 22:16. Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre. En este pasaje de la biblia encontramos a Ananías indicándole a Pablo lo que tenía que hacer para obedecer a Jesús. Ananías le dice a Pablo: “Levántate y Bautízate, y lava tus pecados”. Si usted leyó conmigo, estoy completamente seguro que usted entendió que el bautismo es para LAVAR LOS PECADOS, sí, Dios en su voluntad decidió que los pecados se lavaran a través del agua, es decir, a través del bautismo. Si no hay bautismo, no se puede lavar los pecados. Dicho de otra manera, solo cuando alguien es bautizado puede lavar sus pecados, por tal razón dice Pedro que el bautismo es para perdón de los pecados. De los contrario, si una persona no se bautiza, todavía continua con sus pecado a pesar de que haya creído y se haya arrepentido, si no es bautizado aun continua sucio con sus pecados hasta que los lave con las aguas de bautismo. Por tal razón mi querido amigo, le exhorto a que no se confié desmedidamente, revise como fue su conversión y si no ha sido bautizado, entonces es menester que lo haga conforme a la enseñanza bíblica para que asegure su alma delante de Dios. Así que en primer lugar entendemos que el bautismo es para Perdón de los PECADOS. No lo olvide.

También en Hechos 2:38 dice: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. El segundo propósito que nos enseña el apóstol Pedro es que después del Bautismo se recibe el don del Espíritu Santo. El don del Espíritu Santo es la medida común del Espíritu Santo dada a todos los cristianos. Todos los bautizados según la voluntad de Dios reciben el DON o el regalo del Espíritu Santo, esto es después del bautismo. Muchos relacional el don del Espíritu Santo con el bautismo en el Espíritu Santo. Estas son dos cosas diferentes. El bautismo en el Espíritu Santo ocurrió dos veces en el Nuevo Testamento, la primera, en Hechos 2 cuando los apóstoles fueron bautizados en el Espíritu Santo y la segunda en Hechos 10 cuando Cornelio el Centurión y su casa fueron también bautizados en el Espíritu Santo, y, el Bautismo en el Espíritu Santo sucedió antes del bautismo en agua como en el caso de Cornelio. Cornelio primero fue bautizado en el Espíritu Santo para ratificar el pacto de Dios con los gentiles y la aceptación de ellos como pueblo y luego fue bautismo en agua para recibe el don del Espíritu Santo. Así que el Don del Espíritu Santo del cual estamos hablando se obtiene después del Bautismo y todo bautizado lo recibe. Efesios 1:13 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”. El apóstol Pablo nos enseña que cuando creemos obedientemente en el evangelio de la salvación, somos sellados con el Espíritu Santo, es decir, cuando somos sellados con el Espíritu Santo nos convertimos en propiedad absoluta de Dios, Dios pone a su santo Espíritu a morar en nuestras vidas y nuestros cuerpos se convierten en templos del Espíritu Santo, dice I Corintios 6:19 “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo?”

El don del Espíritu Santo hace referencia a la presencia continua y permanente del Espíritu Santo en la vida del cristiano.

Así que, Queridos hermanos y amigos, si nuestros cuerpos se convierten en morada del Espíritu Santo, eso quiere decir que ya nuestros cuerpos no pueden ser dedicados más al pecado deliberado sino que tenemos que glorificar a Dios con nuestro cuerpo y con nuestro espíritu. I Corintios 6:20.

Queridos hermanos y amigos, hasta ahora hemos encontrado en Hechos 2:38 dos propósitos que se cumple en el bautismo, el primero, es para perdón de pecados y el segundo, es para recibir el don del Espíritu Santo.

Ahora les invito a que sigamos leyendo Hechos 2:41 y dice “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas”. El escritor nos cuenta que fueron tres mil los que se bautizaron después de la predicación del apóstol Pedro, y también nos cuenta que esos tres mil bautizados se añadieron, y yo le pregunto ¿a qué o a dónde se añadieron estos tres bautizados?, bien, en Hechos 2:47 dice: “alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”, este versículo nos da la respuesta, los tres mil hermanos y todos los bautizados hasta el día de hoy se añaden a la iglesia. Es decir que el bautismo nos convierte en miembros de la iglesia. La iglesia es el conjunto de los llamados aparte para la salvación. En este versículo, encontramos que el escritor hace referencia a una iglesia, es decir, hace referencia a la iglesia que Cristo estableció en el año 33 de la cual los apóstoles eran miembros. Yo sé que muchas personas han sido bautizadas hoy día, pero, me pregunto ¿Lo han hechos para ser miembros de la iglesia única y verdadera que Cristo estableció? La biblia habla de una iglesia, sin embargo, en nuestro medio existen más de tres mil quinientas religiones y sin duda todas bautizan, pero ¿lo hacen de acuerdo a la enseñanza bíblica? o ¿está usted seguro que la iglesia en la que se bautizó, es la iglesia verdadera de Cristo, en doctrina, en enseñanza y adoración? ¿Está usted seguro que su iglesia práctica lo que dice la biblia sin ponerle y quitarle? Si no es así, le aconsejaría por su bien espiritual que examine su iglesia y su bautismo para ver si son de Dios. Si usted no se añadió a la iglesia de Cristo, usted puede llevarse una desagradable sorpresa cuando Cristo venga, porque él va a salvar a los que están en su iglesia. Efesios 5:23 “Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su salvador”. Cuando Cristo venga, lo hará por su iglesia y si usted no está en ella ¿qué cree que le pasara? Así que el tercer propósito del bautismo es para ser añadidos a la iglesia.

Existe un cuarto propósito en el bautismo y quiero invitarle a que abran sus biblias en I Pedro 3:21 el cual dice: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicia de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia) por la resurrección de Jesucristo”. Este versículo enseña que el bautismo es un paso esencial para alcanzar la salvación, dice: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva”. El bautismo no es para quitar las inmundicias de la carne, no es para quitarme una enfermedad, nos es para recibir bendición material, no es para arreglar mi matrimonio, el bautismo es específicamente para salvación. Así que, el que esté pensando bautizarse para recibir un favor personal diferente a la salvación va por un camino equivocado o el que se haya bautizado para recibir un bien personal diferente a la salvación, no lo hizo con el propósito verdadero y bíblico.

Para apoyar este punto de que el bautismo es para salvación, quiero invitarles a que abran sus biblias en Juan 3:3-5 el cual dice: “Respondió Jesús y le dijo: de cierto, de cierto te digo, el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede nace un hombre siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede ver el reino de Dios”. En esta conversación de Jesús con Nicodemo podemos aprender que para ver el reino de Dios, hay condiciones. Jesús le dice a Nicodemo: “el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios”, y ¿cómo puede una persona nacer de nuevo para ver el reino de Dios? Jesús responde: “el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede ver el reino de Dios”. Para ver el reino de Dios, es fundamental, es necesario nacer de agua, es decir, de bautismo y nacer del Espíritu, es nacer del Espíritu Santo, es nacer de acuerdo a la voluntad del Espíritu Santo.

Así que, mis queridos hermanos y amigos, en este estudio hemos aprendido que cuando una persona cree en Jesús, se arrepiente y se bautiza, primero, obtiene el perdón de sus pecados, segundo, recibe el don del Espíritu Santo, tercero, es añadido a la iglesia de Cristo, y cuarto, alcanza su salvación.

Mi querido amigo, si después de haber estudiado estos propósitos que se cumplen en el bautismo, usted desea ser bautizado o quiere estudiar más sobre el tema, puede comunicarse conmigo y yo con mucho gusto le estaré ayudando de acuerdo a la enseñanza bíblica. Estamos aquí para servirle y ayudarles a prepararse para que se convierta verdaderamente en un cristiano y tenga un encuentro especial con nuestro Dios.

Que Dios te bendiga ricamente.


Enrique Baldovino, Misionero de la iglesia de Cristo